Cobranza y recordatorios de pago
Recordar a tiempo, con respeto.
El agente avisa antes del vencimiento, responde cuánto se debe y por qué, entrega el link de pago y registra el compromiso que el cliente asume. Conversa en un tono correcto, con frecuencia y horarios acotados, y deja de insistir cuando corresponde.
Para equipos de cobranza, administración y finanzas que hoy recuerdan pagos con llamadas, planillas y mensajes enviados a mano.
- Frecuencia y horarios que tú defines
- Link de pago en la misma conversación
- Cada interacción queda registrada
Cobrar bien cuesta más de lo que parece
No es solo mandar el aviso. Es mandarlo a tiempo, poder responder la pregunta que viene después y dejar constancia de lo acordado.
El recordatorio llega tarde
Los avisos se envían cuando alguien alcanza, no cuando corresponde. Muchas veces el vencimiento ya pasó.
Las llamadas no llegan
Los números no contestan, y el equipo gasta horas marcando para conversar con muy pocas personas.
El cliente no sabe cuánto ni cómo pagar
Recibe un aviso sin detalle, no entiende el monto y no tiene a mano una forma simple de pagar en ese momento.
Los compromisos no quedan escritos
"Dijo que pagaba el viernes" vive en la cabeza de alguien. Sin registro, no hay seguimiento ni trazabilidad.
Del recordatorio al compromiso registrado
El agente cubre la conversación completa y deja todo anotado en tu sistema.
Recuerda en el momento adecuado
Antes del vencimiento y en los hitos que tú definas, dentro de los horarios y la frecuencia que configures.
Responde monto y estado real
El cliente pregunta cuánto debe, por qué documento y hasta cuándo. El agente consulta tu sistema y responde con el detalle.
Entrega el link de pago
En la misma conversación, con el monto correcto. Menos fricción entre la intención de pagar y el pago.
Registra el compromiso de pago
Si el cliente indica una fecha, el agente la deja anotada en tu sistema y hace el seguimiento acordado.
Deriva cuando hay que negociar
Repactaciones, convenios y casos especiales pasan a un ejecutivo humano con el historial completo de la conversación.
Opera dentro de tus reglas
Horarios permitidos, tope de contactos, canales habilitados y textos aprobados por tu área legal quedan configurados en el agente.
Recordar no es hostigar
La cobranza es un tema sensible y una conversación mal llevada daña la relación con el cliente. El agente está diseñado con esa restricción como punto de partida.
Trato correcto, siempre
Mensajes claros y respetuosos, sin presión ni lenguaje intimidante. Si el cliente explica su situación, el agente escucha y deriva si hace falta.
Habla con datos reales
Consulta el estado vigente de la deuda antes de responder. No informa saldos desactualizados ni cobra lo que ya se pagó.
Límites de contacto claros
Respeta la frecuencia máxima, los horarios y la solicitud de no ser contactado, según las normas de cobranza aplicables y tus políticas internas.
Una gestión de cobranza ordenada
Pagar es más fácil
El cliente recibe el detalle y el link en el mismo mensaje, sin tener que llamar ni buscar los datos de transferencia.
La cartera se gestiona al día
Todos los recordatorios salen cuando corresponde, sin depender de que alguien alcance a enviarlos.
Trato consistente
Todos los clientes reciben el mismo tono y las mismas condiciones, sin variar según quién gestione el caso.
Trazabilidad completa
Cada mensaje, respuesta y compromiso queda registrado y consultable, útil tanto para el seguimiento como para auditoría.
Canales y sistemas conectados
El agente cobra por el canal que tu cliente usa y lee el estado de la deuda desde donde ya lo tienes registrado.
Conectamos el agente a tu ERP o sistema de facturación para leer saldos y a tu pasarela de pago para generar los links.
Ordena tu cobranza sin perder al cliente
Cuéntanos cómo gestionas hoy los recordatorios y qué reglas debe respetar el agente. Armamos el flujo con tus textos y tus límites de contacto.